El género es un asunto espinoso en la lengua árabe. La marca de femenino es la ta marbuta (ة), ¿verdad?, pero en el Corán la palabra esposa (zawya) aparece sin ta marbuta (es decir, como زوج), lo que nos recuerda que también en las qasidas (قصيدة), las poesías árabes preislámicas, cuando se escribe una poesía a una mujer, nunca se hace en femenino. Normalmente son femeninas aquellas palabras que llevan, o bien ta marbuta, o bien otra señal de femenino, las que designan miembros dobles del cuerpo (como la mano (aliad -اليد-), el pie (alqadam -القدم-), el ojo (alain -العين-), y los sustantivos inanimados en plural.
Sin embargo hay palabras que se escriben siempre en femenino, que no tienen masculino, como presa (farisa -فريسة-) o víctima (dahia -ضحية-), y palabras que se escriben siempre en masculino, como risueño (dahuk -ضحوك-(, inútil o viejo (ayus -عجوز-), vago (kasul -كسول-); y uno podrá decir que la mujer es menos inútil, menos vaga o menos risueña, pero entonces se nos plantearía la siguiente pregunta ¿Por qué la palabra embarazada es masculina (no tiene marca de femenino, -hamel- -حامل-), si el hombre no se puede quedar embarazado, como tampoco puede tener la menstruación (y la mujer que la tiene es ha.ed -حائض-)?¿Por qué la mujer que se casa es arus (عروس, el hombre aris عريس) y la que no se casa es una solterona (anes عانس) sin tener su correspondiente masculino?¿Por qué la mujer estéril es aqer (عاقر) y es, sin embargo el hombre aqer (رجل عاقر), aquel cuya mujer no es fértil?, y ¿Por qué palabras como masculinidad u hombría tienen ta marbuta (fuhula -فحولة-, ruyula -رجولة-, dukura -ذكورة-)?.
También hay palabras que siendo femenino no poseen ningún signo de lo indique, como la guerra (harb -حرب-), el alma (ruh -روح-), el pozo (be.r -بئر-), la tierra (ard-أرض-), y palabras que teniendo signo femenino son masculinas, como cafetería (maqha -مقهى-) o edificio (mabna -مبنى-), o como los nombres Hamza (حمزة) o Mustafa (مصطفى). Hay, también, palabras que se pueden utilizar indistintamente en femenino y masculino, como camino (tariq -طريق-) o mercado (suq -سوق-), y otras cuyo género tenderemos a confundir, al ser hispanohablantes, como sol (en árabe es femenino, shams -شمس-) y luna (en árabe es masculino, qamar -قمر-), palabras que nos dicen que aun siendo una mujer “miembro” (adu -عضو-) no sabrás su género (ya que el árabe no lleva artículo, ni esta palabra acepta la ta marbuta), o que los respetables señores (ya sea distinguido saadat -سعادة-, respetable hadrat -حضرة- o sean líderes -قادة-) llevarán a cuestas, siendo hombres, la ta marbuta.